27 septiembre, 2020

La experiencia paranormal de Charlotte Caniggia: “Nos tuvimos que mudar”

En una nueva semana de Divina Comida, el nuevo reality de Telefe, Leandro El Chino Leunis fue el encargado de abrir las puertas de su casa para servir a Charlotte Caniggia, Jorgelina Aruzzi, El Polaco y Jey Mammón. El conductor puso su mejor esfuerzo para elaborar una cena a la medida de sus invitados. Sin embargo, no logró conformar a ninguno de los comensales.

 

 

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La picada de Chino Leunis para recibir a sus invitados en la segunda semana de #DivinaComida 🧀🍇🥖 ¿Bancás su elección?

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Con una impronta gourmet, el anfitrión no sorprendió a sus invitados pero también como sucedió con el primer grupo, en todo debut hay nervios, poca confianza y bastante alcohol.

Como es habitual, los intérpretes dialogaron de distintos temas, contando anécdotas relacionadas a los mismos. Al hablar de las experiencias paranormales, Caniggia alzó la voz y reveló una situación que vivió en el pasado. “Me pasaron cosas un montón de veces. Hay una re fea. Cuando era chiquita, en Italia, vivíamos en una casa antigua re grande. Y había dos cuadros, uno de una condesa y otro de un conde”, dijo en primer lugar “De repente yo estaba jugando al escondite con mi hermano, tendríamos diez años, y escucho atrás mío un hombre que se ríe. Y no había nadie. Fui corriendo a buscar a mi mamá, que cree en todo, y había fantasmas de verdad. También se morían todos los animales. Después nos mudamos». Entonces Jay hizo la pregunta justa para cerrar el tema: «¿Tiraron champagne bendito?». Carcajadas y a otra cosa.

Posteriormente, mientras dialogaban sobre cómo se ducha cada uno, la hija de Claudio Paul Caniggia reconoció: “Cuando me baño empiezo por las tetas. Me paso espuma, me encanta espumearme, ja. Me gusta poner mucha, mucha, mucha espuma en todo mi cuerpo. Por suerte, nunca se me cortó el agua mientras me bañaba”

Para sorpresa de los demás invitados, Charlotte confesó que se ducha el mayor tiempo posible. “Tardo una hora en bañarme. Para arreglarme, son dos horas. Depende si me hago una tina o algo así. Tal vez puedo tardar cuarenta minutos. No puedo apurarme, ¡me gusta mucho la ducha!”, finalizó.

La velada en la casa del Chino terminó con la llegada de su hermano Nahuel, que hizo un truco de magia «diseñado especialmente para esa persona que no disfruta la magia, para esa gente a quien los magos le rompen un poco las b. hablando mal y pronto». El anfitrión cerró su participación con 27 puntos, bajo si se compara con los números de la semana anterior, pero muy en sintonía con lo que será este nuevo grupo.

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