29 octubre, 2020

Vivía felizmente con su «perra» hasta que se dio cuenta que era una bestia salvaje

Así es la historia de Michel, un alemán que vivía en Galicia, España.

Un día, Michel decidió adoptar un perro que se trataba de la raza “lobo checo”, ya que así lo acreditaba la documentación del animal.

El sujeto convivía felizmente con su perrita, bajo la atenta mirada de sus vecinos. Con el pasar del tiempo, ellos comenzaron a sospechar que el animal en realidad no era un perro, sino un lobo, más bien de la raza ibérica.

Llegó el momento en que uno de los vecinos no aguantaba más la duda, por lo que se puso en contacto con el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) y les comentó lo que ocurría, y los motivos de sus sospechas, por lo que los efectivos se pusieron manos a la obra con la investigación.

El 10 de febrero de 2019 tocaron la puerta de Michel. Era el Seprona, y venían a extraer una muestra biológica de la “perra” para determinar la raza mediante un análisis de ADN.

Luego de un tiempo, terminaron confirmando lo que venían pensando: realmente no era una perra, sino una loba, cuyo nombre científico es Canis Lupus Signatus (lobo ibérico).

Un año después, el 12 de febrero de 2020, tanto la perra como los tres cachorritos que había tenido recientemente fueron entregados voluntariamente por su propietario, y ahora se encuentran en manos del Servicio de Patrimonio Natural de la Consejería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia.

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