26 febrero, 2021

Barby Franco se sacará el chip de geolocalización que le puso Burlando, tras 7 años de control

Con la herramienta de preguntas de Instagram, los famosos responden las consultas de sus fans y de esta manera cuentan intimidades o hacen revelaciones.

Y Barby Franco, que se separó de Fernando Burlando, le respondió a sus seguidores sobre el vínculo con el abogado y la importante decisión que tomó acerca de un chip que tiene en su cuerpo.

Franco y Burlando están juntos desde hace muchos años, vivieron diferentes conflictos, y hasta hubo compromiso pero con una boda aplazada y cancelada varias veces.

La pandemia trajo una gran crisis para la pareja, y en noviembre decidieron vivir en pisos diferentes para intentar salvar la relación.

Por desgracia, nada mejoró y los conflictos continuaron al punto que no pasaron las fiestas juntos.

Si bien se vieron durante las vacaciones, hace unos días Barby contó cuál fue el detonante de la ruptura.

«Al principio de la cuarentena la pasamos bomba, porque el campo, a caballo, la huerta, etcétera. Después, cuando vinimos para Capital, obviamente, 24/7 estando con él, que tiene una personalidad bastante movediza, yo soy bastante más tranquila, llega un momento en que dije: ’No señor, todo bien, pero hay cosas de convivencia que lo hicieron difícil».

A pesar de mantener un buen trato, luego admitió que se habían separado.

«Ahora no estamos juntos», reveló.

Y en las historias de Instagram dio algunos detalles sobre su vínculo y cómo se encuentra su corazón.

«¿Extrañás a alguien?», fue una de las primeras preguntas que le hicieron, a lo que ella respondió: «Mmmm no».

Luego le pidieron un consejo para superar un romance, y dijo: «Jajaja, creo que así me fue, no puedo aconsejar».

Cuando convivían en la mansión del letrado, por decisión de ambos, la modelo se colocó un chip de geolocalización en el cuerpo, ya que habían sufrido varios robos en su casa y habían intentado secuestrarla.

Solamente hay 10.000 de estos dispositivos en todo el mundo, que son fabricados por una empresa israelí y los usan personas con mucho poder adquisitivo.

Sobre ello también habló cuando alguien le preguntó si todavía tenía el famoso chip, que muchos consideraron que se trataba más de un dispositivo de control y no tanto de seguridad.

«Me lo sacaré en breve«, respondió, casualmente a pocos días de confirmar su separación.

¿Será un signo de que no hay vuelta atrás?

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