26 septiembre, 2020

El exsicario de Pablo Escobar tiene un cáncer de esófago incurable

El que fuera sicario de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias ‘Popeye’, sufre un cáncer de esófago en fase terminal, con metástasis en pulmones e hígado, el cual ha sido catalogado por las autoridades médicas de «intratable», y por lo tanto incurable, al afectar a varias partes fuera del órgano.

El secuaz del que fuera el mayor narcotraficante de la historia de Colombia se encuentra actualmente recibiendo tratamientos paliativos y apuntan que es cuestión de meses que muera en el Instituto Nacional de Cancerología de Bogotá, tal y como ha informado el periódico colombiano ‘El Tiempo’.

Vásquez, quien resultó fundamental en la estructura criminal del cártel de Medellín, ha estado cumpliendo penas de prisión incluso desde antes de la muerte de Escobar en 1993 por diversos delitos que van desde el terrorismo y el narcotráfico hasta el asesinato, incluido el de su propia pareja tras una orden de Escobar.

Después de pasar entre rejas 24 años, Popeye salió libre en 2014, pero cuatro años más tarde, en los que tuvo tiempo de adquirir cierta relevancia mediática por el auge del fenómeno Pablo Escobar en medios de comunicación y en la cultura popular, regresó a prisión condenado por extorsión y asociación para delinquir. Varias familias del departamento de Antioquía lo denunciaron por recibir presiones para que pusieran a su nombre una serie de propiedades que en el pasado fueron adquiridas a través de actividades ilegales.

La trayectoria de «Popeye» es tenebrosa. El sicario reconoció haber matado a por lo menos 300 personas y organizado el asesinato de otras 3.000.

Confesó, por ejemplo, su participación en el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán, quien murió baleado el 18 de agosto de 1989 mientras asistía a un acto de campaña en Soacha, una localidad aledaña a Bogotá.

Corría la década de 1980 cuando Pablo Escobar declaró una guerra sin tregua al Estado y a todos aquellos que amenazaban con extraditar a Estados Unidos a los máximos líderes del narcotráfico. Uno de los políticos que promovió esa política fue Galán.

Por encargo del propio Escobar, a quien dijo haber conocido en 1980, «Popeye» coordinó las emboscadas contra diferentes líderes colombianos que le resultaban incómodos al jefe del cartel de Medellín, muerto por la policía en 1993. A su paso cayeron políticos, jueces, periodistas y miembros de la fuerza pública.

Velásquez encabezó el secuestro y posterior asesinato del procurador Carlos Mauro Hoyos en 1988. Ese mismo año tuvo secuestrado una semana al expresidente Andrés Pastrana (1998-2002).

A «Popeye» también se lo responsabiliza de planear la explosión del vuelo 203 de Avianca en 1989 porque el cartel de Medellín creía que a bordo viajaba César Gaviria, entonces candidato presidencial y sucesor de las ideas de Galán, detalla Clarín.

Para 2016, en el tiempo que estuvo libre, proyectaba una vida en la política. Decía que quería ser senador.

«De mí se habla mal todos los días, pero yo sigo para adelante… Cuando la justicia transicional se haga efectiva en el país yo me pienso lanzar al Senado de la república», soñaba.

Por ejemplo decía cosas como si el máximo jefe de las FARC, Rodrigo Londoño o «Timochenko», iba a estar en el parlamento él también podía.

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