23 octubre, 2020

El príncipe Harry y Meghan Markle ya no pertenecen a la familia real

El Príncipe Enrique y su esposa, Meghan Markle, no usarán más sus títulos monárquicos y no recibirán fondos públicos, según anunció este sábado el Palacio de Buckingham en un comunicado.

Después de varios días de negociaciones, que incluyeron una incómoda cumbre entre la reina Isabel, Carlos, William, Harry y Meghan Markle vía teleconferencia, la corona británica confirmó la existencia de un acuerdo: el “Megxit”, como los medios británicos bautizaron el escándalo, finalmente se concretará en la primavera boreal de este año, es decir en alguna fecha aún no confirmada a partir del 31 de marzo.

La reina Isabel II hizo el anuncio como parte de un acuerdo con la pareja -que entra en vigor en la primavera boreal de este año- el cual responde al deseo de los duques de Sussex de dejar sus responsabilidades con la casa real británica.

Las conversaciones ordenaron y emprolijaron una decisión absolutamente unilateral de los duques de Sussex. Pero aun con acuerdo, el abandono dejó tambaleante a una monarquía británica que recibió duros reveses recientes, obligándola más que nunca a reinventarse.

Harry, como hijo del príncipe Carlos y nieto de la reina Isabel II, es el sexto en la línea de sucesión del trono británico. De hecho, la situación aumentó la presión sobre el hermano mayor de Harry, el príncipe William, quien, junto con su esposa Kate -llamados a ocupar el trono- deberán llevar ahora en solitario la carga de representar a la institución ante una generación más joven.

 

En este contexto, Harry y la popular actriz norteamericana parecían ser los indicados para compatibilizar con los más jóvenes y secundar a William y a Kate, pero esa relación se empantanó. “Apoyé a mi hermano toda la vida y ya no puedo hacerlo más, somos entidades separadas”, confió días atrás a un amigo William visiblemente afectado.

El Palacio de Buckingham informó de que la pareja decidió reembolsar unos 2,4 millones de libras (unos US$3.1 millones) de dinero de los contribuyentes que se gastaron en la renovación de su hogar cerca del castillo de Windsor, Frogmore Cottage, la cual seguirá siendo su hogar familiar en Reino Unido.

En un comunicado, la reina Isabel II afirmó que estaba complacida de que “juntos hayan encontrado un camino constructivo y de apoyo para mi nieto y su familia. Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros muy queridos de mi familia”.

Todo esto comenzó el año pasado, cuando Harry y Meghan hablaron sobre las dificultades de la vida en la familia real y la atención de los medios. El duque dijo que temía que su esposa fuera víctima de «las mismas fuerzas poderosas» que llevaron a la muerte de su madre, Diana de Gales.

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