10 agosto, 2022

Un camionero extorsionó a Ángel De Brito: fotos íntimas, amenazas y armas

La historia de las amenazas a Ángel de Brito comenzó en 2020. Y, después de una larga investigación, finalizó ayer. Tras un operativo montado en la calle San Nicolás, de la localidad de 9 de abril, los efectivos detuvieron un hombre de 34 años, que es el acusado de extorsionar y amenazar al conductor televisivo.

Apenas llegaron a la casa, donde se encontraba la IP de la cual salieron las amenazas, el acusado le dijo a los oficiales que se habían equivocado. Era una mentira. La división Conductas Informáticas Ilícitas de la Policía de la Ciudad llevaba mucho tiempo de investigación y no tenían dudas.

Cuando ingresaron a la vivienda, la Policía se llevó una sorpresa. Además de secuestrar varios celulares, tablets, dos consolas de juego y una computadora, el detenido tenía un arma, una pistola browning calibre 22, de la que no tenía documentación. Además confirmaron que el hombre es camionero y trabaja para una empresa de traslado de cemento y hormigón.

Ahora el hombre está arrestado por orden de la fiscal María Soledad Rícagno, de la UFI N°4 descentralizada de Esteban Echeverría. Se cree que no solo extorsionó a De Brito sino que también fue el culpable de un hackeo que Carolina Ardohain sufrió en su cuenta de WhatsApp, ocurrido en 2019.

Las amenazas

El 24 de julio de 2020, Pampita denunció en sus redes sociales que habían hackeado su cuenta de WhatsApp por varias horas. También dijo que la persona que había tenido acceso a su teléfono, había visto su lista de contactos. Esa misma tarde, De Brito recibió el primer mensaje de su extorsionador.

“Hola. Eu, me mandás un saludo”, fue la frase. Como De Brito no respondió, comenzaron las amenazas: “¿Qué pasa? ¿Te hacés el canchero en la tele? No me suelen conocer por tener mucha paciencia. Te doy hasta las 16 para obtener una respuesta”. Los mensajes no solo le llegaban al WhatsApp sino también a sus redes sociales.

El agresor no se detuvo. Hubo más mensajes intimidatorios. “Hola, es sencillo. Tengo tu número de teléfono. Sabés lo que supone eso”, le escribió. Y continúo: “No quiero sonar desagradable pero quiero pedirte un saludo en video. Sino escracho tu número y tus fotos”. Enseguida le agregó: “Esta es su última oportunidad. Si me bloqueás, escracho tu número”. De Brito bloqueó el número. Pero de inmediato, recibió mensajes y llamadas desde otros teléfonos.

Preocupado por los mensajes constantes amenazantes y una llamada telefónica, De Brito inició una causa a través de sus abogados Fernando Burlando y Martín Leguizamón por “amenazas y extorsiones”, en la Unidad de la Procuración especializada en Cibercrimen, que está a cargo del fiscal Horacio Azzolin.

Así comenzó una profunda investigación para determinar quién era la persona que amenazaba a De Brito no solo con robar sus cuentas sino también con dar a conocer su número de teléfono y también fotos íntimas del conductor.

De a poco, la Justicia consiguió todas las pruebas para saber de dónde salían los mensajes contra De Brito. Los IP de las computadores y teléfonos correspondían a una casa del barrio 9 de Abril, justo al lado de la autopista Ricchieri. Ahí encontraron al acusado.

Por su parte, De Brito, que se encuentra de vacaciones en Punta del Este, afirmó en una entrevista: “Denuncié judicialmente a todos los que amenazan por redes sociales o por teléfono. Fue un gran trabajo silencioso de Martin Leguizamón. Se iniciarán causas contra todos”. Por fin está en paz.

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