17 mayo, 2022

Duro revés para Ana Rosenfeld: habló su exmarido, acusado de abandonarla en medio de una enfermedad

Ana Rosenfed abrió su corazón para hablar de su pasado, de la época en la que no era conocida. Al periodo antes de la llegada de de Marcelo Frydlewski, el hombre con quien estuvo en pareja durante 37 años, hasta que falleció producto del coronavirus. Hace unos días sorprendió una foto inédita, de cuando tenía 30. Allí está irreconocible.

Pero pasado al amor, en una charla con Infobae habló de quien era su marido y al que dejó, según ella, porque no la cuidó y no estuvo en su momento más dramático. “Decidí dejar a mi primer marido cuando los médicos me diagnosticaron un año de vida”.

Luego de eso dio más detalles que al hombre en cuestión, de quien se divorció en 1987, no le deja bien parado. “Necesitaba a otro tipo de persona a mi lado. Alguien que, en esa delicada situación, me contuviese de un modo diferente”, comentó y agregó que le habían detectado un tumor en la cabeza del fémur derecho y que los pronósticos eran pesimistas.

Ante esto, José Hener –se sabe el nombre porque llamó al medio que entrevistó a Ana-, categóricamente no solo desmintió, sino que hasta se rió del dramatismo que le puso la abogada a sus frases vinculadas a su enfermedad. En primera instancia, remarcó que se enteró de lo que tenía gracias a él

“Cuando empezamos a viajar, yo notaba que se caía. Entonces, cuando volvimos a Buenos Aires la llevé con un médico que le hizo una radiografía y el resultado fue que tenía carcomida la cabeza del fémur, y nos dijo que tenía que hacerse una biopsia”, comenzó su descargo Hener, y agregó: “Yo busqué al mejor anatomopatólogo de Buenos Aires, que era una eminencia y tenía buenas referencias”.

Luego de eso, le consultaron por el cáncer y el supuesto año de vida que le quedaba: “No era un tumor. Todo lo contrario, carcomió el hueso, que es inhabitual en un cáncer. ¿Si le dijeron que le quedaba un año de vida? Claro que no (ríe, sarcástico). Cuando le llevé a las 48 horas los resultados para que se quede tranquila y prepararla para la operación, le dije que vaya tranquila, que le iban a rellenar esa parte. Y le rellenaron con huesos esa parte, con sus propios huesos porque era joven”.

“El único que se ocupó desde el principio fui yo. Cuando noté que le pasaba algo en la pierna la llevé al mejor profesional. Yo corría de un lado para el otro, desesperado. Dejé todo para ocuparme de ella. La acompañé de punta a punta. Hasta en la rehabilitación, que la hizo un mes después de la operación. Mi exesposa en 60 días ya estaba haciendo vida normal. Jamás la desatendí en esa situación”, finalizó.

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