30 septiembre, 2022

Gerardo Romano: una actriz lo acusó de abuso sexual y violencia de género

La actriz Paula di Chello denunció al actor Gerardo Romano de abuso sexual y violencia de género por un hecho ocurrido en 2005, durante las grabaciones de la novela «Se dice amor».

Di Chello relató en una entrevista en Intrusos en el que dio más detalles al respecto. “Eso pasó hace mucho tiempo. Es algo que ya tenía archivado, guardado. No pude hablar mucho del tema durante muchos años. Lo hablaba privadamente. Era una época en que no se podía hablar de eso. Se te aconsejaba que vos tenías que adaptarte a lo que había, que el mundo era machista, y más el medio. Me daba vergüenza, me sentí muy humillada”, dijo la actriz.

Recordó entonces cómo fue el episodio: “Tuvimos una escena en una novela en la que él me empujó contra una pared y me mordió la boca. Me salió sangre. No me avisó. Y eso no estaba en la escena. No había escena de besos, él inventó el beso y, además, la mordida”.

Entonces, la actriz decidió retirarse de la telenovela y el episodio la alejó de la profesión. “Me dejó herida”, dijo. Caracterizó así al actor como “una persona violenta” y “un maltratador” y consideró que «lo que pasó fue un abuso de poder. Él avanzó hacia un lugar, no sé adonde quería llegar”.

Sobre la versión el actor dijo: “Me enteré de lo que dijo. Me parecen inexactas las cosas que plantea. No la conozco a la chica, o no la recuerdo, que es lo mismo. Ella dice dos cosas: que había una especie de acoso o de hostigamiento, que la corría por los pasillos. Yo me hice actor porque soy tímido, soy retraído. Además, me pesa decirlo, fui un tipo muy seductor, con mucha prensa, decían que era un sex symbol, cosas por el estilo. Yo no perseguí nunca a nadie por ningún pasillo, por personalidad y por cómo me iba. Me han perseguido, sí”.

Y continuó: “Esa escena no tiene nada de ilícito. Yo hacía de un hijo de puta, un acosador violento, un violador. Y tenía que hacer eso. Hay uno que hace de bueno, uno que hace de malo. Yo hacía de malo. Que no haga interpretaciones”.

El actor se defendió: “No soy un violín, no soy un violador, ni un acosador. Tengo 76 años, no tengo nada en el prontuario, en ningún lado, no tengo una denuncia de nada a lo largo de 50 años de carrera. No sé quién es esta chica, que busca fama y que no le ha ido muy bien, porque yo no la he visto trabajar en ningún lado. Además, me gustan las mujeres que me gustan. En general coinciden con un canon de belleza que ella no posee. Y además, porque tengo ética. No violaría por ética, porque sería avasallar los derechos de otra persona”.