5 febrero, 2023

Para llorar de felicidad: Paredes contó qué hicieron con De Paul y Lo Celso la noche antes de la final

A un mes del triunfo de la Selección Argentina ante Francia en la final del Mundial de Qatar 2022, aparecen y seguramente seguirán surgiendo anécdotas íntimas de los futbolistas de la Albiceleste en la concentración, momentos únicos y privados que hablan del grupo, la amistad y el compañerismo que vivió el equipo de Lionel Scaloni. Leandro Paredes, por su parte, reveló este miércoles una emotiva historia de la noche previa a la definición ante los galos, que sucedió con Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso.

Consultado en diálogo con TyC Sports sobre la noche anterior al partido contra Francia, Paredes recordó: «Hay una anécdota muy buena y muy linda de esa noche. Hicimos casi siempre lo mismo, nos juntamos a jugar a las cartas y tipo una o dos de la mañana nos íbamos a dormir», arrancó.

«Cuando terminamos de hacer lo que hacíamos casi todas las noches, con Gio y Rodri decidimos ir a utilería para ver si había alguno de nuestros compañeros, algún utilero o algo. Estaba vacía la utilería. Estaban todos los baúles cargados, los juegos ya no estaban, estaba casi vacía. Nos sentamos los tres en un sillón, pusimos música, Gio prendió una vela y dijimos ‘pidamos un deseo’. Seguramente que el deseo de cada uno de los tres fue el mismo. Después de eso sabíamos que era imposible que perdiéramos esa final», aseguró el futbolista de Juventus.

Giovani Lo Celso publicó el 21 de diciembre un video de ese momento y escribió en Instagram: «Que lindo poder compartirlo con ustedes. El video de la noche previa. Esa vela que soplamos y pedimos un deseo. El mismo deseo que todos los argentinos. Lo hicieron posible y pude festejarlos con ustedes. ‘La pelota siempre al 10 que ocurrirá otro milagro’… Los quiero mucho amigos».

En tanto, Paredes le comentó: «Te amo Giovanni, sos un fenómeno dentro y fuera de la cancha no cambies nunca zurdo». Además, De Paul agregó: «Esa noche viendo como juntaban todo, soñando con coronar al otro día nuestro sueño, el deseo soplando esa vela que locura vivirlo con ustedes. SOMOS CAMPEONES, LOS AMO».

Paredes también se refirió al encuentro que se jugó el 18 de diciembre en el estadio Lusail ante los de Didier Deschamps y comentó: «La veo casi todas las noches. Las partes importantes del partido trato de mirarlas siempre».

En ese sentido, recordó los dos momentos que, para él, fueron claves en el triunfo del equipo argentino en esa final: «Sin duda, primero la atajada del Dibu (Emiliano Martínez) en el último minuto, que para mí fue lo que nos dio el Mundial porque si nos convertían en ese momento se hubiese terminado ahí la final, y el penal de Gonzalo (Montiel)».

Por otra parte, Paredes contó cómo fue el abrazo con Lionel Messi una vez que se dio la consagración: «En ese momento lo único que se me vino fue decirle ‘sí, somos campeones del mundo’, era lo que queríamos, y él nos abrazaba, nos decía ‘gracias a todos por darme esta alegría’. Cada vez que lo veo o que hablo del tema se me pone la piel de pollo y me dan ganas de llorar de todo lo que vivimos, lo que pasó y lo que logramos, para nosotros fue increíble».

El mediocampista de la Selección argentina confesó que ganar el Mundial es un momento que será incomparable en su vida deportiva: «Fue la felicidad más grande que tuve como profesional, con lo que amo este deporte, con lo que amo a la Selección, fue lo más grande que me pasó y nada va a superar eso».

Consultado por su salida del equipo titular durante la Copa del Mundo por los ingresos de otros compañeros y después del fuerte abrazo que le dio a Lionel Scaloni, Paredes expresó: «Creo que lo mejor que tiene este grupo es el compañerismo. El más importante para todo eso fue Scaloni, sin dudas».

Y agregó: «Lo que se me vino para decirle era gracias. Solo tenía palabras de agradecimiento. Fueron más de cuatro años de un proceso increíble. Me hizo jugar más de 50 partidos en la Selección y solo tengo palabras de agradecimiento. Me tocó salir como a muchos otros compañeros en este proceso y todos mostraron siempre buena cara y predisposición, para que al que le tocara entrar pudiera hacerlo de la mejor manera y estar tranquilo».